
La innovación no se detiene, y LaborTech tampoco.
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La frase LaborTech del dia.
La Frase.
“Despacito y buena letra: el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas”.
— Antonio Machado.
Codex se acerca al escritorio de los abogados con Astra for Law.
OpenAI presentó una versión de Astra preparada para investigar asuntos legales y trabajar con contratos. El anuncio también interesa a quienes negocian con clientes y proveedores.
El proveedor devuelve el contrato con cambios. Ventas quiere firmar, Finanzas pregunta cuánto compromete la empresa y alguien tiene que revisar si esa nueva excepción modifica lo que habían acordado.
Ese tipo de trabajo explica la apuesta que OpenAI presentó el 17 de septiembre: Astra for Law, una configuración de GPT‑6 Astra con herramientas de búsqueda e instrucciones para análisis y redacción legal. Su acceso inicial incluye ChatGPT y Codex para firmas seleccionadas.
La herramienta permite investigar a partir de los hechos de un asunto, desarrollar argumentos y examinar sus puntos débiles. En una negociación, puede ayudar a explicar cómo una excepción contractual cambia quién asume un riesgo.
Una de sus piezas principales es un índice especializado que busca legislación, resoluciones y otras fuentes jurídicas de Estados Unidos. OpenAI informa que abarca más de 230 millones de direcciones web y recibe nuevas fuentes cada día.
Para entender su utilidad, piensa en una revisión de contrato: además de identificar la cláusula modificada, interesa explicar qué cambia para el negocio y qué preguntas debe resolver el equipo antes de aceptar. Ese es el tipo de encargo que OpenAI busca apoyar con esta configuración.
La precisión sigue siendo un asunto pendiente. En una evaluación de 200 preguntas de investigación jurídica estadounidense, OpenAI reportó que Astra for Law superó el criterio de corrección integral en el 54% de los casos, frente al 38.7% de Astra con búsqueda web. La mejora corresponde a esa prueba; no representa una garantía de acierto en cualquier consulta.
Para los lectores en México hay una distinción necesaria: el acceso inicial está dirigido a despachos seleccionados de Estados Unidos, y el índice anunciado se concentra en fuentes de ese país. El lanzamiento no acredita una cobertura equivalente de legislación o jurisprudencia mexicana.
Si contratas servicios legales para tu empresa, vale la pena seguir estos avances. Puedes empezar por preguntar a tu asesor cómo utiliza estas herramientas, qué revisiones conserva y cómo comprueba las conclusiones que te entrega. Esas respuestas importan cuando el análisis termina en un contrato que vas a firmar.
Grok Bot: un asistente para tus pendientes y los videos que nunca tienes tiempo de ver.
La herramienta de xAI puede trabajar con tus aplicaciones y, mediante una conexión adicional, convertir contenido de YouTube en material útil para tu jornada.
Hay pendientes que consumen media mañana: reunir información para un reporte, revisar correos o pasar datos de una aplicación a otra. Grok Bot está pensado para encargarse de ese tipo de trabajo.
Es un agente de inteligencia artificial, es decir, un programa que puede ejecutar una tarea de varios pasos a partir de tus instrucciones. Cuenta con una computadora en la nube y puede utilizar las aplicaciones que le conectes. Según la presentación de xAI, puede seguir trabajando aunque cierres tu laptop.
Para alguien que trabaja en una oficina, esto abre una posibilidad bastante concreta: encargarle una investigación y pedirle que entregue un documento con los resultados. Puedes definir el tema, las fuentes que debe consultar y el formato de entrega, como se lo explicarías a alguien que te ayuda con un proyecto.
También puede ayudarte con tu lista de “ver más tarde” en YouTube.
El 9 de septiembre, BibiGPT publicó una guía para conectar su herramienta de análisis de videos con Grok Bot. Esta conexión permite obtener transcripciones, resúmenes y capítulos con marcas de tiempo. Requiere configurar el servicio externo y tener una cuenta de BibiGPT. Así funciona la conexión.
Piensa en una conferencia sobre ventas o un tutorial de Excel que guardaste hace semanas. Un encargo útil sería: “Resume este video, identifica las recomendaciones que puedo aplicar en mi trabajo y señala en qué minuto se explica cada una”.
Con ese material, puedes pedirle al bot que prepare una guía para tu equipo o un borrador de presentación. Las marcas de tiempo te permiten regresar al fragmento que necesitas aclarar.
Para quienes acumulan cursos, entrevistas y tutoriales pendientes, el atractivo está en recuperar esas ideas y encontrarles un uso durante la semana.
Microsoft propone ponerle límites a la IA: que puedas detenerla y saber qué hizo.
La empresa presentó un código de conducta para sus futuros modelos. Para quienes trabajan con asistentes digitales, la propuesta toca algo concreto: conservar el control de lo que delegan.
Encargarle a una IA que prepare un reporte suena útil. Descubrir que también lo envió a un cliente sin que se lo pidieras sería otro asunto. Conforme les damos acceso a correos, archivos y aplicaciones, necesitamos definir hasta dónde pueden actuar.
Microsoft AI abordó ese problema el 14 de septiembre, cuando presentó a consulta pública su propuesta de código de conducta para los modelos MAI, la familia de inteligencia artificial que desarrolla. La empresa abrió un periodo de seis semanas para recibir comentarios sobre cómo deberían comportarse estos sistemas. Consulta el anuncio de Microsoft AI.
La propuesta incluye límites que cualquier usuario de oficina puede entender: la IA debe permitir que una persona autorizada interrumpa su trabajo, corregir el rumbo cuando reciba instrucciones y respetar el alcance del encargo. También plantea que los modelos conserven registros comprensibles de sus acciones y eviten ocultar información a quienes los supervisan.
Llevado a una jornada laboral, podrías pedirle a un asistente que compare cotizaciones y prepare una recomendación. Comprar, comprometer presupuesto o contactar a un proveedor requeriría un encargo que incluya esas acciones. El documento propone que la IA solicite aclaraciones cuando no tenga claro su margen de actuación.
Microsoft también plantea que sus modelos comuniquen los errores y los resultados inesperados. Para un empleado que debe entregar un reporte, saber que el asistente no pudo consultar un archivo puede importar tanto como recibir el documento terminado.
Por ahora, Microsoft presenta una propuesta en desarrollo. La empresa aclara que todavía no utiliza este código para entrenar sus modelos. Planea publicar una versión revisada hacia finales de 2026 y usarla para orientar su desarrollo a partir de 2027. Esos compromisos describen el comportamiento que busca construir, sin garantizar que sus productos actuales ya lo cumplan. Consulta el código de conducta completo.
Para tu próxima prueba con un asistente, añade una instrucción al encargo: “Explícame qué modificaste y qué quedó pendiente”. Esa información te ayudará a decidir si puedes usar el resultado o necesitas volver a trabajar sobre él.
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